La mayoría de los pacientes llega a una cirugía sin ningún tipo de preparación previa. Sin embargo, lo que ocurre en las semanas anteriores a la operación tiene un impacto directo en cómo el cuerpo se recupera de la inflamación, cuánto tarda en recuperarse y qué riesgos afronta a largo plazo.
Esta es la premisa de la prehabilitación quirúrgica, un abordaje que trabaja el estado del organismo antes de llegar al quirófano.
Qué le ocurre al cuerpo durante una cirugía
Según la Dra. Elena Fernández, Cirujano Torácico y especialista en PNI y oncología integrativa en la Clínica Regenera: “Cualquier intervención quirúrgica desencadena una inflamación aguda de alto impacto en los tejidos. Se trata de un proceso inevitable, pero cuya resolución depende en gran medida de las condiciones en que el organismo afronta ese momento”.
Tal y como señala la Dra. Fernández: “Un cuerpo que llega sin los recursos necesarios puede no resolver adecuadamente esa inflamación, lo que puede derivar en problemas de cicatrización, fibrosis y dolor persistente en la zona operada. En los casos más graves, la mala reparación tisular puede convertirse en el punto de partida de otras patologías más serias”.
Por el contrario, un organismo bien preparado posee las herramientas necesarias para gestionar esa inflamación de forma eficiente: la herida cierra mejor, los tejidos se reparan de forma correcta y el riesgo de complicaciones a largo plazo se reduce de manera significativa.
En qué consiste la prehabilitación quirúrgica desde la PNI
El abordaje integrativo y funcional de la Psiconeuroinmunología Clínica, contempla estos momentos previos a una cirugía, para que el cuerpo pueda recuperarse bien, más rápido y con una reparación adecuada de los tejidos.
“En la clínica Regenera, se visitan a pacientes que necesitan esta prehabilitación antes de una cirugía, ya sea traumatológica o de cualquier otra índole”, señala la Dra. Elena Fernández, que señala que muchos pacientes llegan a la cirugía con unos niveles de inflamación crónica que dificultan la recuperación: “El primer objetivo de la prehabilitación quirúrgica, es reducir esos niveles de inflamación en el organismo del paciente”.
Además, el protocolo también contempla la recarga de reservas fisiológicas, porque, según la Dra. Fernández: “el organismo necesita recursos nutricionales y metabólicos para afrontar el estrés quirúrgico. En este sentido, el protocolo trabaja para llenar esos depósitos antes de que llegue el momento de necesitarlos”.
El abordaje de esta prehabilitación implica ajustes concretos en los hábitos en el estilo de vida del paciente, junto con la suplementación específica y mínima necesaria para cada caso. “Contando con un mínimo de 3-4 semanas previas a la cirugía, se puede ayudar de una manera extraordinaria a que el organismo ponga a punto todas sus herramientas de recuperación”.
Sobre Regenera:
Regenera es una empresa especializada en Psiconeuroinmunología Clínica (PNI) y medicina integrativa. Con una comunidad de más de un millón de estudiantes y pacientes en todo el mundo, su misión es transformar la salud a través del conocimiento y la aplicación de estrategias basadas en la ciencia y la biología evolutiva.
Contacto para prensa:
Lorena García | CMO Regenera
lorena@regenerapni.com
