ONE-BLUE: Un proyecto europeo para evaluar contaminantes emergentes en los océanos

Investigadores de 11 países estudian el impacto de los químicos no regulados y el cambio climático en la biodiversidad marina y la salud humana

PROYECTO ONE BLUE

El proyecto ONE-BLUE, liderado por el CSIC, reúne a más de 100 investigadores de 20 grupos científicos en 11 países europeos con el objetivo de analizar la presencia de contaminantes de preocupación emergente (CECs) en los océanos y su impacto en el medio ambiente marino y la salud humana. Estos contaminantes, que incluyen microplásticos, residuos farmacéuticos, antibióticos y compuestos perfluorados, aún no están regulados y representan un desafío global debido a su persistencia y toxicidad.

ONE-BLUE se enfoca en el estudio de estos contaminantes en ecosistemas marinos poco explorados, como aguas profundas, mar abierto y regiones remotas. En su primer año, ha completado cuatro campañas oceanográficas en el Mediterráneo, el Atlántico y el Ártico, analizando su acumulación en peces comerciales, tortugas y cetáceos atrapados accidentalmente. Paralelamente, se han llevado a cabo experimentos en laboratorios con microcosmos marinos para evaluar sus efectos bajo condiciones controladas.

El proyecto también impulsa el desarrollo de nuevas tecnologías para mejorar la detección y análisis de contaminantes, como sensores autónomos y dispositivos capaces de concentrar micro y nanoplásticos para su posterior estudio. Uno de los avances más destacados es un lab-on-a-chip, un dispositivo basado en ultrasonidos que facilita la detección de contaminantes en muestras marinas.

Los primeros datos obtenidos se están recopilando en una base de datos siguiendo el principio FAIR (localizables, accesibles, interoperables y reutilizables), lo que permitirá establecer modelos predictivos y contribuir a estrategias de la Unión Europea como el Zero Pollution Action Plan y la Directiva Europea de la Estrategia Marina.

Además, ONE-BLUE promueve la sensibilización pública a través de eventos, webinarios y colaboraciones con otras iniciativas europeas, fomentando la conciencia sobre los riesgos de los contaminantes emergentes y la necesidad de políticas ambientales más estrictas para proteger los océanos y la salud humana.