Lloret de Mar. A escasos metros del bullicio del paseo marítimo, donde el rumor de las olas se mezcla con el ir y venir de los visitantes de la Costa Brava, el centro de masajes Massagium Lloret ha convertido el descanso en toda una experiencia. Su propuesta va más allá del masaje tradicional: el establecimiento ofrece tratamientos temáticos repartidos en tres ambientes cuidadosamente decorados —la sala Zen, la sala Universo y la sala Egipto— que buscan que el cliente no solo relaje el cuerpo, sino que se traslade a otro lugar mientras lo hace.
Tres escenarios, una misma filosofía del bienestar
La singularidad de Massagium reside en su apuesta por la ambientación. Cada una de sus tres salas dobles ha sido concebida como un espacio con identidad propia, donde la iluminación tenue, los aromas, la música y la decoración trabajan en armonía para crear atmósferas diferenciadas. La sala Zen invita al recogimiento y la serenidad más pura; la sala Universo propone una inmersión casi cósmica, ideal para desconectar de la realidad; y la sala Egipto, la más celebrada por los clientes en sus reseñas, recrea el encanto milenario del antiguo Egipto, con cada detalle pensado para contar una historia.
«Estuvimos en la sala Egipto. La decoración es genial, y la música y el aroma en armonía con la ambientación», relata una clienta en una de las valoraciones del centro, reflejo del efecto que persigue el establecimiento: que el entorno forme parte del tratamiento tanto como las manos del terapeuta.
Un abanico de terapias para cada necesidad
Massagium Lloret combina esa puesta en escena con un catálogo terapéutico amplio y profesional. Entre sus servicios más solicitados figuran el masaje relajante, pensado para liberar el estrés del día a día; el masaje descontracturante o deep tissue, orientado a aliviar contracturas y dolencias musculares concretas; y el masaje en pareja, una de sus propuestas estrella, en la que dos terapeutas atienden simultáneamente a los clientes en un mismo ambiente.
El centro dispone además de masaje deportivo —dirigido tanto a la preparación como a la recuperación de deportistas—, masaje tailandés realizado sobre tatami de madera, y tratamientos especializados con osteopatía, como el «Emorelax Unlooking», enfocado al desbloqueo emocional, o el «Deep Tissue Best Mixing». A ello se suman técnicas complementarias como el chocolate, el ayurveda, las piedras calientes, el lomi lomi o las ventosas, así como un curioso Fish Spa de ictioterapia para quienes deseen redondear su sesión.
Atención personalizada y profesionales cualificados
Uno de los sellos del establecimiento es la atención a medida. Antes de cada sesión, el cliente completa un breve cuestionario en el que indica sus preferencias: intensidad del masaje, zonas a tratar o evitar, dolencias, e incluso la posibilidad de elegir el sexo de su masajista. Todo el personal, según destaca el propio centro, está titulado y capacitado para realizar masajes descontracturantes y deportivos.
La accesibilidad idiomática es otro punto fuerte en una localidad tan turística: el equipo atiende en castellano, catalán, inglés, francés y ucraniano. El local, climatizado y situado a apenas un minuto de la playa, admite reservas online, por teléfono, WhatsApp o de forma presencial, y permite el pago en efectivo, bizum o tarjeta. Los tratamientos están disponibles también para niños a partir de siete años acompañados de sus padres, y el centro ofrece bonos regalo para quienes deseen obsequiar una experiencia de bienestar.
Una parada obligada en la Costa Brava
Con su combinación de ambientes temáticos, profesionalidad y ubicación privilegiada, Massagium Lloret se ha ganado un hueco entre las experiencias de relax más recomendadas del municipio. «Salí flotando. En mi próximo viaje será parada obligada», resume uno de sus clientes, en una frase que condensa la propuesta de un centro que aspira a que el masaje sea, ante todo, un pequeño viaje de los sentidos.
