Pedro García, profesor de secundaria en Barcelona, ha dado un paso más en su lucha por el reconocimiento de los trabajadores esenciales afectados por la vacuna contra la covid-19. Tras lograr una victoria judicial histórica frente a la Administración y la mutua Asepeyo, García impulsa ahora la publicación de un cómic solidario con el objetivo de rendir homenaje a quienes, según denuncia, pasaron de ser esenciales a quedar en el olvido.
El Juzgado de lo Social número 31 de Barcelona dictaminó en marzo de 2025 que las graves secuelas de salud que sufrió García tras vacunarse con AstraZeneca constituían un accidente de trabajo, después de que la Generalitat y la mutua rechazaran inicialmente reconocer el vínculo laboral. El docente se vacunó el 24 de febrero de 2021 tras recibir un correo conjunto de las consejerías de Educación y Sanidad en el que se instaba al profesorado a inmunizarse como ejemplo para la comunidad educativa, sin posibilidad de elegir la vacuna.
Pocas semanas después, el 17 de marzo de 2021, su vida cambió por completo. Fue ingresado de urgencia con un tromboembolismo pulmonar bilateral de alta carga, hemorragia alveolar y una trombosis porto-esplénica con plaquetopenia, una afección poco común que puso en riesgo su vida. Durante su hospitalización, la vacunación con AstraZeneca fue paralizada temporalmente en España tras la muerte de otra docente por un trombo cerebral, mientras las plaquetas de García caían drásticamente.
El profesor estuvo de baja hasta julio de 2022 y se vio obligado a acudir a los tribunales tras el rechazo administrativo a considerar su situación como accidente laboral. La sentencia judicial y un informe de la Agencia Española de Medicamentos que atribuye sus dolencias a la vacuna supusieron, según explica, dos victorias morales que le aportaron tranquilidad de cara al futuro, pese a que mantiene secuelas permanentes en el hígado.
Ahora, García busca una tercera victoria moral con el cómic “La vacuna nos cambió la vida”, ilustrado por Daniel Torrado. El proyecto, financiado mediante crowdfunding, relata su historia personal y la de otros afectados, y pretende abrir un debate social, político y periodístico sobre las consecuencias de la vacunación en determinados trabajadores esenciales. La obra, de 64 páginas, incluye un prólogo de la periodista Laura G. de Rivera y un epílogo de Sara García de las Heras, secretaria de Acción Sindical y Empleo de USO.
El cómic quiere ser también un homenaje a las familias de otros profesionales que sufrieron graves efectos adversos y un llamamiento a no olvidar a quienes, cinco años después del inicio de la vacunación en España, reclaman reconocimiento, reparación y acompañamiento institucional.
