De la grifería a los accesorios o la mampara, los acabados dorados permiten crear baños coordinados, sofisticados y llenos de personalidad. Banium muestra cómo trasladar el efecto joya al interiorismo.
El oro abandona definitivamente su asociación exclusiva con los interiores clásicos para convertirse en uno de los grandes aliados del baño contemporáneo. Elegante, luminoso y con una enorme capacidad para atraer la mirada, este acabado permite transformar el espacio a través de pequeños detalles que funcionan como auténticas joyas.
Es el llamado efecto joya: utilizar determinados elementos del baño como puntos de luz y contraste capaces de elevar todo el conjunto. Y entre ellos, la grifería ocupa un lugar protagonista.
La grifería se convierte en la joya del baño
Igual que un accesorio puede cambiar por completo un look, un grifo dorado puede transformar la percepción de un lavabo, una bañera o una ducha.
Presto Ibérica lleva esta idea a sus colecciones a través de acabados que permiten que la grifería deje de entenderse únicamente como un elemento funcional y pase a formar parte activa del interiorismo.
Sobre mármol, piedra, madera, cerámica o superficies neutras, el oro destaca sin necesidad de recargar el espacio. El resultado es un baño más cálido, sofisticado y personal, en el que la grifería se convierte en uno de los principales focos visuales.
Un mismo acabado para crear continuidad
Pero el efecto no tiene por qué terminar en el grifo. Una de las claves para conseguir un baño equilibrado está en repetir el acabado dorado en pequeños elementos distribuidos por el espacio.
Mamparas Kassandra con perfilería en oro , accesorios como toalleros, perchas, portarrollos, escobilleros o complementos de cosmic permiten crear un hilo conductor visual y conseguir que todo el proyecto hable el mismo lenguaje.
A través de Banium.com, tienda online especializada en equipamiento para el baño, es posible encontrar diferentes soluciones con acabados dorados para completar el espacio y combinarlas con la grifería. Su catálogo incluye actualmente desde grifería en oro hasta mamparas en este acabado, facilitando la creación de un baño coordinado de principio a fin.
¿Cómo utilizar el oro sin sobrecargar?
La clave está en entender el acabado oro como un acento y no necesariamente como el color dominante.
En baños de tonos blancos o beige, introduce calidez y luminosidad. Junto a mármoles y piedras naturales potencia una estética más sofisticada, mientras que combinado con maderas genera ambientes cálidos y contemporáneos.
En espacios oscuros, el contraste es todavía mayor: el oro se convierte en un punto de luz que hace destacar grifería, mamparas y accesorios.
También es posible jugar con diferentes intensidades y texturas. Los acabados cepillados, por ejemplo, ofrecen una interpretación más discreta y contemporánea del dorado, permitiendo incorporarlo incluso en proyectos minimalistas.
De elegir un grifo a vestir todo el baño
La personalización está cambiando la manera de diseñar el baño. Ya no se trata únicamente de escoger cada producto por separado, sino de pensar el espacio como un conjunto en el que materiales, colores y acabados mantienen una relación entre sí.
Porque el efecto joya no consiste en llenar el espacio de oro, sino en saber elegir dónde colocarlo. Y, cuando grifería, mampara y accesorios comparten un mismo lenguaje, son precisamente esos pequeños detalles los que terminan definiendo todo el ambiente del baño.
