Carlos Argüello analiza el talento latinoamericano y su impacto en la economía española

¿Aprovecha España todo el talento profesional que llega desde Latinoamérica?

El economista y empresario Carlos Argüello analiza el peso de la inmigración latinoamericana en el crecimiento económico español y las dificultades que encuentran muchos profesionales para desarrollar una actividad acorde con su formación.

La inmigración está desempeñando un peso del crecimiento acumulado del PIB nacional entre 2022 y 2025, equivalente a 4,2 puntos porcentuales de un crecimiento total del 8,9 %.

América Latina tiene un peso considerable en este fenómeno. El Consejo Económico y Social (CES), a partir de datos del INE, señala que en 2024 el 41% de la población activa de origen migrante procedía de Latinoamérica.

A partir de las cifras citadas, el economista Carlos Argüello ha realizado un ejercicio de estimación para estudiar la posible aportación latinoamericana al crecimiento económico español.

Su cálculo plantea que, si la contribución al crecimiento fuese proporcional al peso de los latinoamericanos en la población activa migrante, este colectivo podría representar alrededor del 19,3% del crecimiento acumulado del PIB nacional durante ese periodo, equivalente a 1,72 puntos porcentuales.

Se trata de una hipótesis económica propia, no de una estimación oficial. El resultado requiere considerar diferencias en empleo, productividad y composición del mercado laboral, pero ofrece un punto de partida para profundizar en el análisis.

Argüello, economista de origen nicaragüense con experiencia en el sector financiero y en el desarrollo de empresas en Madrid, ha comenzado a analizar también otra dimensión del fenómeno: el aprovechamiento de la formación y la experiencia profesional de quienes llegan a España.

Los datos muestran una realidad que merece atención. Funcas señala que el 25,9% de la población activa de nacionalidad latinoamericana tiene estudios superiores. Por su parte, el CES estima que el 31,1% de los trabajadores extranjeros ocupados se encuentra sobrecualificado para el puesto que desempeña.

Aunque ambos indicadores corresponden a colectivos diferentes, reflejan la importancia de analizar la relación entre formación y empleo.

Entre las posibles barreras se encuentran los procedimientos administrativos para obtener permisos de residencia y trabajo, el reconocimiento de titulaciones extranjeras y las dificultades para acreditar la experiencia profesional adquirida en otros países. A estos factores se suman las condiciones del mercado laboral y las oportunidades disponibles en cada sector.

La investigación de Argüello parte de una conclusión inicial: la inmigración contribuye al crecimiento económico español, pero disponer de trabajadores cualificados no garantiza que sus conocimientos se estén aprovechando plenamente.

Desde esta perspectiva, facilitar una mejor incorporación profesional no constituye únicamente una cuestión de integración social. También representa una oportunidad económica. Sin mencionar las personas en edad de trabajar, en la situación demográfica que se encuentra España en la actualidad, esto podría ser aprovechado correctamente.

Aprovechar mejor la formación, la experiencia y las capacidades de quienes ya forman parte del mercado laboral puede contribuir a uno de los principales desafíos de España: mejorar su productividad y fortalecer su crecimiento a largo plazo.

Fuentes: Funcas (2026), Consejo Económico y Social —Informe 01/2025— e Instituto Nacional de Estadística (EPA). Estimación proporcional de la contribución latinoamericana: elaboración propia de Carlos Argüello.