La inteligencia artificial se ha incorporado con rapidez al entorno universitario, abriendo nuevas posibilidades para buscar ideas, organizar información o resolver dudas. Sin embargo, su utilización en trabajos académicos plantea interrogantes cuando deja de funcionar como herramienta de apoyo y pasa a sustituir tareas que deben demostrar las competencias del estudiante. Masters TFG advierte de los riesgos asociados a la IA en TFG y TFM, especialmente cuando se emplea para generar directamente partes sustanciales del trabajo.
La cuestión no reside únicamente en utilizar o no estas herramientas. Las políticas sobre inteligencia artificial varían entre universidades, facultades y asignaturas, por lo que resulta fundamental conocer las normas aplicables y diferenciar entre un uso auxiliar y la delegación de la elaboración académica.
Del apoyo puntual a la redacción: los principales riesgos de la inteligencia artificial
Entre los problemas señalados por Masters TFG se encuentran las referencias inexistentes o incorrectas. Los sistemas generativos pueden proporcionar autores, artículos, libros o datos bibliográficos aparentemente verosímiles que no se corresponden con fuentes reales. Incorporarlos sin comprobarlos compromete el rigor de un TFG o TFM y puede afectar a la credibilidad del conjunto de la investigación.
También existen limitaciones relacionadas con la argumentación y la metodología. Un texto generado automáticamente puede presentar una estructura aparentemente coherente y, al mismo tiempo, contener afirmaciones imprecisas, repeticiones, contradicciones o razonamientos superficiales. Un trabajo universitario exige justificar decisiones metodológicas, interpretar resultados y construir conclusiones relacionadas con la investigación realizada.
La originalidad constituye otro punto especialmente sensible. Las universidades disponen de herramientas para revisar similitudes y algunas incorporan sistemas orientados a identificar posibles textos generados mediante inteligencia artificial. Estos mecanismos no convierten cualquier uso de IA en una infracción automática, pero refuerzan la necesidad de respetar las políticas académicas y acreditar la autoría del trabajo.
El pensamiento crítico continúa siendo responsabilidad del estudiante
Masters TFG sostiene que la inteligencia artificial puede resultar útil para obtener orientaciones generales, explorar posibles enfoques o facilitar determinadas tareas auxiliares. El riesgo aparece cuando se confía en sus respuestas sin verificar fuentes, datos y argumentos, o cuando la herramienta sustituye el análisis que debe desarrollar el propio estudiante.
Un TFG o TFM no evalúa únicamente la capacidad de reunir información. También debe acreditar conocimientos, criterio, razonamiento, dominio metodológico y capacidad para defender las decisiones adoptadas. Delegar estas funciones en una herramienta generativa puede producir un documento que el estudiante posteriormente tenga dificultades para justificar ante el tutor o durante la defensa.
Las consecuencias de un uso contrario a las normas pueden variar según la regulación de cada institución y llegar a incluir penalizaciones académicas. Por ello, antes de recurrir a estas herramientas resulta necesario consultar las directrices establecidas por la universidad correspondiente.
Masters TFG centra su actividad en el asesoramiento y acompañamiento durante las distintas fases de los trabajos universitarios, con atención a la estructura, metodología, revisión y originalidad. En 2026, el debate sobre la IA en TFG y TFM ya no se limita a las posibilidades de la tecnología, sino a cómo utilizarla sin sustituir la investigación, el pensamiento crítico y la responsabilidad académica que corresponden al estudiante.
